martes, 31 de diciembre de 2013

Resumen del año y planes para el siguiente

Este año, ha sido para mi el peor, perdí a alguien por la que sentía algo. Se me llegaron a pasar pensamientos muy extremos, que no debería haber tenido.He conocido gente nueva, pero debido al miedo provocado por la perdida, rechacé toda idea que pudiese recordarme a ella. Me despertaba casi todos los días llorando de la desesperación de no saber que ocurrió para que eso pasara, si había sido por mi o simplemente por ella.

Por otro lado, la gente nueva que he conocido me ha ayudado a darme cuenta de que no podía seguir con la mentalidad de darle demasiadas vueltas al asunto. Gracias a ellos he logrado algo que no pensé que lograría,volver a sonreir a la vida.Se me llegó a pasar por la cabeza el cambiar mi forma de ser.

Ese hacer las cosas sin esperar nada nunca a cambio, escondía una inseguridad de hacer eso para así lograr caerle bien a esa persona.De tal manera que hacía las cosas para hacer pensar a la gente como si yo no necesitara nada, cuando lo único que necesito es a alguien que me quiera por como soy y no por lo que de mi doy.

Otro de los aspectos de mi ser, es el de cortarme cuando hablo del mundo de lo erotico,y decir que soy un caballero. Soy humano, y como hombre tengo mis necesidades y actitudes. Porque a todo el mundo le gusta el cubrir esas necesitades.

Finalmente, he de decir que hay una chica que cuando la conocí era guapa ya de por sí, pero ahora está brillante, como si ese tiempo que estuve sin verla hubiese ido a un tallador de joyas y hubiese sacado al exterior ese brillo que se escondía en su interior, y eso claro es algo que como a todo hombre es algo que le llama mucho la atención.Es algo que aunque intente reprimirlo no lo consigo.

Durante este año viviré la vida como si no hubiese otra, a ver si así lograra algo en mi vida...

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Los pequeños detalles.




El alumno, según él, había terminado el cuadro. Llamó a su maestro para que lo evaluara. Se acercó el maestro y observó la obra con detenimiento y concentración durante un rato. Entonces, le pidió al alumno la paleta y los pinceles. Con gran destreza dio unos cuantos trazos aquí y allá. Cuando el maestro le regresó las pinturas al alumno el cuadro había cambiado notablemente.

El alumno quedó asombrado; ante sus propios ojos la obra había pasado de mediocre a sublime. Casi con reverencia le dijo al maestro:

¿Cómo es posible que con unos cuantos toques, simples detalles, haya cambiado tanto el cuadro?

Es que en esos pequeños detalles está el arte. Contestó el maestro.

Si lo vemos despacio, nos daremos cuenta que todo en la vida son detalles. Los grandes acontecimientos nos deslumbran tanto que a veces nos impiden ver esos pequeños milagros que nos rodean cada día. Un ave que canta, una flor que se abre, el beso de un hijo en nuestra mejilla, son ejemplos de pequeños detalles que al sumarse pueden hacer diferente nuestra existencia.


Todas las relaciones, familia, matrimonio, noviazgo o amistad, se basan en detalles. Nadie espera que remontes el Océano Atlántico por él, aunque probablemente sí que le hables el día de su cumpleaños. Nadie te pedirá que escales el Monte Everest para probar tu amistad, pero sí que lo visites durante unos minutos cuando sabes que está enfermo.


Hay quienes se pasan el tiempo esperando una oportunidad para demostrar de forma heroica su amor por alguien. Lo triste es que mientras esperan esa gran ocasión dejan pasar muchas otras, modestas pero significativas. Se puede pasar la vida sin que la otra persona necesitara jamás que le donaras un riñón, aunque se quedó esperando que le devolvieras la llamada.


Se piensa a veces que la felicidad es como sacarse la lotería, un suceso majestuoso que de la noche a la mañana cambiará una vida miserable por una llena de dicha. Esto es falso, en verdad la felicidad se finca en pequeñeces, en detalles que sazonan día a día nuestra existencia.

Nos dejamos engañar con demasiada facilidad por la aparente simpleza. NO desestimes jamás el poder de las cosas pequeñas: una flor, una carta, una palmada en el hombro, una palabra de aliento o unas cuantas líneas en una tarjeta. Todas estas pueden parecer poca cosa, pero no pienses que son insignificantes.

En los momentos de mayor dicha o de mayor dolor se convierten en el cemento que une los ladrillos de esa construcción que llamamos relación. La flor se marchitará, las palabras quizá se las llevará el viento, pero el recuerdo de ambas permanecerá durante mucho tiempo en la mente y el corazón de quien las recibió.

jueves, 12 de diciembre de 2013

El proyecto "Falsos asesinos y culpables libres" se suspende

Debido a que no sé como seguir la historia y estoy con otros proyectos, he decidido dejar de lado indefinidamente éste.

Aunque te conocí


Aunque te conocí
No hace mucho tiempo
Siento que te tengo
Algo que decir

No te quiero asustar
Pero siento miedo
De que poco a poco
Vaya a enamorarme

De tu forma de vivir
Yo que nunca soy así
Pero despertaste una ilusión
Que crece en mi

De encontrar mi identidad
De alejar mi soledad
De entregarte todo y mucho mas
Que me quieras pedir

No sé que sientes por mi
Pero no te apuro
Sé que pasas mucho
Y prefiero escucharte reír...

A veces pienso que lo nuestro es imposible.




Cierro mis ojos,trato de imaginarte,trato de sentirte, trato de amarte,pero tú estás lejos eres invisible.

No entiendo cómo, ni por qué pasa esto,sólo sé que te amo a cada momento,también sé que me amas, pues yo así lo presiento.
Es una mezcla de pasión, amor y sufrimiento.

¿Por qué el destino quiso ponernos esta barrera?
Una distancia infinita, nos separa un mar de tierra.

Pero igual sé que me quieres y aunque nos separe un abismo,aunque nos separe el mundo entero.

Siempre estaré contigo,te acompañaré en tus pensamientos,te besaré en cada sueño,te amaré con sentimiento.

Eres mi amor a distancia,eres mi amor invisible.

Yo tengo una esperanza,¡sé que lo nuestro es posible!
Sueño con ese día y poder estar junto a ti.

Poder decirte a los ojos que lo eres todo para mí,soñar el mismo sueño y despertar a tu lado,poder amarte y a la vez, poder sentirte amada.

Pero esto no me alcanza,tal vez no pueda conformarme.
Me muero por tenerte cerca,me muero por poder besarte.

Maldigo a este destino,
que nos separa sin rencor.

Yo le entrego mi corazón tan sólo por estar contigo.

Si pensando en ti yo vivo,mi vida no tiene otro sentido que seguir esperando a que tú estés...

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Tarde o temprano

Tarde o temprano te vas separando de aquellas personas de las que pensabas que jamás te separarías, unas veces por causas de uno mismo, y otras, porque ves que una vez esa persona está bien, preparada para seguir adelante, sientes como si se hubiese olvidado de todo lo que hiciste por ella.Quizás sea impresión mía, pero desde que se ha recuperado y ha comenzado a sentirte mejor consigo misma, me ha dado la patada.

Ella no es perfecta


Ella no es perfecta. Tú tampoco lo eres, y ninguno de los dos probablemente lo sereís. Pero si ella puede hacerte reir al menos una vez, te hace pensar dos veces,si admite ser humana y cometer errores, no la dejes ir y dale lo mejor de tí.

Ella no va a recitarte poesía,no está pensando en ti en todo momento, pero te dará una parte de ella que sabe que podrías romper. 
No la lastimes, no la cambies, y no esperes de ella más de lo que puede darte. No analices. Sonríe cuando te haga feliz, grita cuando te haga enojarte y extrañala cuando no esté. Ama con todo tu ser cuando recibas su amor. 
Porque no existen las chicas perfectas, pero siempre habrá una chica que es perfecta para ti.
                                                                                                                        Bob Marley

viernes, 29 de noviembre de 2013

Verdadero funcionamiento de una relación

Cuando te enamoras, te enamoras de las virtudes de esa persona, conforme avanza el tiempo dejan de gustarte esas virtudes y te enamoras de los pequeños defectos de esa persona que hacen que esa persona, sea esa persona y no otra, en eso se basa el correcto funcionamiento de una relación.

viernes, 22 de noviembre de 2013

La luz interna

Seguramente, el mundo continuará hoy, repitiendo las mismas caras, pero hay una cosa que había olvidado. Si respiro profundamente, la forma del amor que impregna lo que me rodea, brillará tanto que cegará. Alguien me llama desde un lugar lejano...Y esa voz constante produce un eco en mi corazón. Así que, subindo a mis pequeños placeres, el tiovivo empieza a girar...E incluso en esos días en los que no hay mañana, una luz brilla en mi interior

Luchar por un sueño

Juré por tus brillantes ojos en una tarde, cuando el cielo azul era visible a través de una pequeña ventana, que ya no quería seguir huyendo.Sentí una cálida mano sobre mi espalda.Lo único más doloroso que hacerte daño es...rendirse al mañana y mentirse a uno mismo. El preciado sueño sujeto siempre en tu corazón.Creamos en él y sobrepongámonos a todo.Porque si tenemos un preciado sueño,podemos hacernos más fuertes esperando ese sueño que pintamos e imaginamos por siempre jamás.

martes, 19 de noviembre de 2013

Sueños

Sujetate a mi mano,¿Quieres que lo veamos juntos?.Ni mucho menos en facil, pero es lo mejor del mundo.Intenté imaginarlo, poniendome en mi mapa del futuro que tenía garabateado, me pregunté si estarías allí, riendote conmigo.Lo supuse, si tan solo tenía que seguirte por este camino lleno de pisadas, jamás habría llegado allí. Y si eso no me gusta...debería aprovechar esta oportunidad y dejar de buscar la  paz que llega con la seguridad. Amontonaré los sueños que pensé que no podría realizar sin deshacerme de ellos y me convertiré en los cimientos de ese sueño que está en la cima de lo absurdo y temerario.Sujetate a mi mano¿Quieres que lo veamos juntos?Ni mucho menos en facil, pero es lo mejor del mundo.

jueves, 31 de octubre de 2013

Esperanza



En la lejanía hay gente oyendo cuidadosamente. En todos los lugares, hay gente mirando al cielo. Bajo el cielo de la noche, nosotros, silbamos sin palabras, solo trazamos constelaciones con los dedos. Los sueños de frialdad…tus manos frías...Lo realmente mágico es creer en un camino. La única estrella que se encuentra al otro lado del cometa, aunque tenga que brillar hasta palidecer, te dará luz solamente a ti, al otro lado de la nube del corazón, hay un mensaje que te ha faltado ver. Ahora abre esos ojos, ¿En qué creerás hoy?...

domingo, 27 de octubre de 2013

Si tu...

Si te veo llorar, te hare reir;
si caes, te ayudaré a levantarte;
si te duermes, te dejaré soñar;
si ries, reiremos;
si callas, escucharé tus gestos;
si miras, observaré;
si te falta un abrazo, te abrazaré;
si necesitas algo, no me lo pidas, lo descubriré;
si me descubres, me alegraré;
si no tienes fuerzas, te las daré;
si no me escuchas, te escucharé;
si no ves la luz, te acercaré a las estrellas;
si me necesitas,allí estaré...

jueves, 24 de octubre de 2013

Desmitificando mitos



Las portadas de la mayoría de revistas masculinas y femeninas tienen titulares similares: Consigue unos abdominales fabulosos y Cómo disfrutar de un sexo alucinante.

Por lo que parece, estos dos temas se reciclan una y otra vez (junto a otros artículos estereotipados, según el genero) en todas las portadas de Men's Health, Maxim, Cosmopolitan y Glamour desde el principio de los tiempos. De hecho, apuesto a que si pudiésemos interpretar mejor las pinturas rupestres, se podrían leer mensajes como "Pedro Picapiedra consigue un vientre plano. Hace gemir de placer a Vilma".

Y seguimos comprándolas. Seguimos creyendo que estas cosas nos harán felices. Hace tiempo tuve unos abdominales como tabletas de chocolate y una vida sexual extraordinaria. Ninguna de estas cosas me convirtió en una mejor persona. Ninguna me hizo sentir más completa.

Perseguimos un sueño: "Seré feliz cuando..."

Seré feliz cuando tenga un coche nuevo. Seré feliz cuando me case. Seré feliz cuando tenga un trabajo mejor. Seré feliz cuando pierda unos kilos. ¿Y si en vez de eso decidimos ser felices, ahora?

Si estás leyendo esto, tu vida es bastante buena.

Dejando de lado nuestros problemas y nimiedades de primer mundo, si estás leyendo esto significa que tienes electricidad y WiFi, o acceso a ellos. Lo más seguro es que tengas un techo sobre tu cabeza, o que tengas un smartphone (felicidades si me estás leyendo mientras vas a algún sitio). La vida puede sacudirnos o herirnos, puede no ser siempre como planeábamos, y yo desde luego me frustro con la mía, pero la clave es: estás vivo.

Y como estás vivo, todo es posible. Así que vamos a por esos ocho consejos:

1. Deja de creerte tus chorradas.

Todas esas cosas que te dices sobre que tienes pánico al compromiso, que eres un cobarde, un vago, que no eres creativo, o no tienes suerte. Para. Son chorradas y en el fondo lo sabes. Todos somos inseguros adolescentes de 14 años. Todos tenemos miedo. Todos tenemos sueños que hemos desechado porque en algún momento nos hemos aferrado a esas ideas sobre lo que somos y hemos enterrado esa capacidad esencial y genial de los niños de asombrarse. Cuanto más nos aferramos a los clichés sobre quiénes somos, más vivimos una fracción de lo que podríamos estar viviendo. Sácalo. Sé quien eres bajo todas esas chorradas.

2. Sé feliz ahora.

No porque lo diga el libro The Secret. Ni por alguna ocurrencia infantil de Oprah Winfrey. Sino porque podemos elegir apreciar lo que tenemos en la vida, en lugar de estar enfadados o apesadumbrados por lo que no tenemos. Es un pequeño pero significativo cambio de perspectiva. Es más fácil ver lo que va mal o lo que falta en nuestra vidas y creer que esa visión es la realidad, pero no lo es. Podemos elegir priorizar las partes buenas.

3. Mira las estrellas.

No arreglará la crisis. No parará las guerras. No nos proporcionará abdominales, ni mejor sexo, ni aclarará tu relación de pareja ni qué hacer con tu vida. Pero es importante. Ayuda a recordar que tú y tus problemas sois infinitesimalmente pequeños y al contrario, que eres una pieza de un universo increíble y vasto. Hazlo todos los días, ayuda.

4. Ábrete a los otros.

De verdad. Dile a la gente en quien confías que necesitas ayuda, o que estás deprimido, o que estás feliz y quieres compartilo con ellos. Deja claro que te importan y permítete sentirlo. Haz eso en lugar de lo que solemos hacer, que es ir de guay y hacer como que solo sentimos por el otro lo mismo que han admitido sentir por nosotros, y nos abrimos solo a medias. Ve a por el todo, merece la pena.

5. Deja de hacer tonterías.

El otro día llegué a casa de un amiga sin aliento y casi llorando después de sentirme un poco perdida, física y existencialmente. Me preguntó qué me pasaba y empecé a explicarle y entonces me paré y admití: "Estoy siendo una imbécil y he decidido inventarme un montón de problemas". La vida está llena de obstáculos; no necesitamos crear otros extra. Sobre esto, hay un gran consejo en el libro The Four Agreements, de Don Miguel Ruiz: No te tomes las cosas de forma personal. La mayoría de las veces, las actitudes y decisiones de los otros no tienen nada que ver contigo. A no ser que te hayas comportado como un gilipollas, en cuyo caso...

6. Aprende a disculparte.

Pero no de esa forma ridícula y despectiva con uno mismo que es disculparse por ser quien eres y por existir, que algunos tienden a hacer. La capacidad de disculparse -sin añadir la palabra "pero"- es esencial para vivir junto a otros seres humanos. Si vas a estar rodeado de gente, alguna vez tendrás que disculparte. Es una práctica importante.

7. Practica la gratitud.

Practícala en voz alta con la gente que te rodea. Practícala en silencio cuando bendigas tu comida. Practícala con frecuencia. La gratitud no es una virtud solo del primer mundo. Hace poco vi una foto de una niña pobre, rodeada de suciedad y destrucción. Su cara estaba totalmente iluminada con alegría y gratitud mientras jugaba al hulahop que le habían dado. La gratitud es lo que nos hace ser feliz con lo que tenemos. La gratitud es la forma más básica de conectar con esa sensación de formar parte integrante de la inmensidad del universo; como mencioné cuando hablaba de mirar a las estrellas, es esa capacidad de asombro y de humildad, de celebrar nuestra conexión con la vida.

8. Sé amable.

Kurt Vonnegut lo dijo mejor que nadie (aunque tengo que reconocer, un poco avergonzada, que no soy fan de Vonnegut): "Solo hay una regla que conozco, chicos: maldita sea, ¡hay que ser amables!"

La amabilidad no nos cuesta nada y paga dividendos exponenciales. Yo no puedo salvar el mundo. No puedo traer la paz a Siria. No puedo arreglar el medio ambiente o el sistema sanitario, y por lo que veo, puede que mi cena se esté quemando.

Pero puedo ser amable.

Si lo más grande que podemos hacer en la vida es extender el amor y la amabilidad aunque sea a un solo ser humano, habremos cambiado el mundo para mejor.

Para mí esto es mucho más importante que tener los abdominales bien marcados.

Fuente:
http://www.huffingtonpost.es

miércoles, 16 de octubre de 2013

Hasta que te necesitó

No te conoce,nunca te ha conocido y probablemente nunca lo hará,pero hoy se ha despertado por ti,no sabría lo mucho que llegaría a necesitarte,hasta que te necesitó,tu, sin conocerle quisiste ayudarle,desde que te despertaste,comiste por el,bebiste por el,rellenaste con cruces su alta,su vida,sin importarte el tiempo,las pruebas,las preguntas, venciste ese pequeño miedo y le salvaste, sin preguntarle su nombre,quien es,o lo que hizo.

Le regalaste una parte de tu vida sin conocerle,le tendiste una mano sin que nunca encontrase la suya,pero le encontró, no pudiste evitar sonreir, sabiendo que habías secado sus lágrimas a cambio de 450 ml de vida,de debilidad,pero para mañana a esta hora,te habrás recuperado,y quizás no vuelvas a pensar en mi hasta dentro de 3 meses,pero él ya no podrá de dejar de pensar en ti, de por vida.

Gracias por donar sangre.

"Haz que una vida se ponga en marcha"
                                                                                                                 Jpelirrojo

Quiero consolarte

    
       Quiero consolarte, porque pasé por lo mismo, pero no puedo consolarte por haber pasado por lo mismo y sé lo que duele, conocí el dolor como tu lo conoces,lloré como lloras,me hundí en la miseria y a mi mismo, perdí la sonrisa y el sentido,el sentido de lo que ni busqué,podría decirte que el tiempo lo cura, será verdad,podría decirte que encontrarás algo mejor y será verdad,pero no serviría nada de lo que te diga porque sé que se pasará,pero no lo entenderás...

      Quiero consolarte, porque pasé por lo mismo, pero no puedo consolarte por haber pasado por lo mismo y saber lo que duele...
                                                                                                                          Jpelirrojo

lunes, 14 de octubre de 2013

Cuando intentas desahogarte

¿No te ha pasado nunca que estás triste, intentas desahogarte con alguien, pero lo único que sale de tu boca es más tristeza? A mi sí...La verdad es que en un principio piensas que nadie puede hacer nada por ti, nada más que esperar a que esa tristeza se vaya por si sola, a veces puede ocurrir, pero generalmente no ocurre nada de lo citado anteriormente.

El método que suele servir es escuchar música, porque cuando escuchas música, tarde o temprano encuentras una canción con la que sientes identificada tu tristeza.Ese es el primer paso para salir de esta taciturnidez, en segundo lugar, piensa en algo bueno que te haya pasado, da igual el día, el mes o el año, solo recuerda ese momento en el que estabas alegre, ya sea porque alguien elogiaba una parte de tu cuerpo, o lograba robarte una sonrisa. Finalmente, cuando ya hayas hecho estos dos pasos, ya comenzarás a sentirte mejor y podrás tener identificado el pensamiento que te hacía sufrir.

miércoles, 9 de octubre de 2013

La vida es como un río

La vida es como un río por el que en vez de agua corren sentimientos, a veces el agua corre con más intensidad y otras con menos. Cada persona es distinta, y sus aguas fluyen de distinta forma. El problema de la gente es que al pensar utiliza sus sentimientos, de ahí las conclusiones contradictorias frente a un mismo hecho; y, en consecuencia, se deja guiar por ellos, y al igual que un río, si se deja llevar por sus aguas puede ser peligroso, por ejemplo, si hay un período de muchas lluvias, el río puede perder el control de sí mismo e inundar algún poblado , llegando a hacer daño a lo que lo rodea.

Lo mismo pasa cuando una persona se deja llevar por sus sentimiento por ejemplo, en situaciones de enfado, cuando odia a alguien, cuando tiene miedo, vergüenza, está nervioso…, pierden el control de sí mismos y pueden hacer daño no solo a los demás, sino también a sí mismos; es algo muy común en gente que no tiene proyectos de vida, y les suele pasar que son influidos fácilmente por la sociedad (modas, ideologías, prensa...), y a menudo estas personas se suelen quejar de que la vida no tiene sentido, más bien parece ser que no le dan sentido, esta gente es muy fácil de identificar, porque suelen criticar mucho a la gente y su forma de argumentar se basa a menudo en insultar y no escuchar ni dejar hablar a los que piensan de forma diferente.
Esta gente es cobarde, gente que no piensa por sí misma, sino que es la sociedad la que lo hace por ellos, y ellos se aferran a la comodidad de vivir de fuera hacia dentro, por eso no paran de criticar (algo de fuera, en este caso) sin proponer soluciones (algo de dentro, que les implica hacer algo), porque al dar soluciones tienen miedo de lo que puedan decir los demás de ellos, en definitiva, tienen miedo ante lo desconocido y no quieren arriesgarse por la posibilidad de equivocarse, en resumen, no tienen la suficiente valentía para afrontar errores y aprender de ellos, simplemente se dejan llevar por sus apetencias, sin pensar en las consecuencias, se limitan a vivir el presente sin pensar en el futuro. Hay una metáfora que simplifica muy bien todo esto. Imagínate una habitación, no tardas ni un minuto en desordenarla, en cambio, en ordenarla tardas mucho, muchísimo más. El que la ordenado se siente contento, el otro, indiferente. No sólo eso, el que la ha ordenado encuentra fácilmente lo que busca, el otro se enfada, se desespera y habitualmente acaba echando la culpa a los demás de haber cambiado las cosas de sitio, se siente perdido.

Volviendo al tema del río de los sentimientos, con no dejarse llevar por los sentimientos no quiero decir que haya que adoptar una actitud de indiferencia e insensibilidad ante la vida, de todo me da igual; pues sin sentimientos nuestro río no fluiría y espiritualmente estaríamos vacíos. No, lo que quiero decir es que tenemos que ser dueños de nosotros mismos, debemos controlar los sentimientos con la frialdad de la razón, y no perder la calma por adversas que sean las circunstancias. Así, nuestro río no desbordará ni hará daño a lo que lo rodea, y podremos seguir más plenamente nuestro camino que es el proyecto de vida, en el que pondremos todo nuestro entusiasmo y teniendo una actitud optimista (como veis, ahora nos estamos dejando llevar por el río, porque el entusiasmo y el optimismo nos benefician), se trata pues de armonizar la razón y los sentimientos, de hacerlos uno solo.
Es un camino en el que vamos madurando y cambiando por dentro, y en el que debemos dejar huella en otros ríos, invitándoles a que sigan, igual que nosotros, su proyecto de vida. Y, siguiendo un lema que tengo, que se puede aplicar a todas las situaciones, y es que para sobrevivir a nuestro entorno debemos adaptarnos a las circunstancias que nos rodean. En este caso, la circunstancia que nos rodea es que vivimos en sociedad, y por tanto, debemos pensar en los demás, amar a los demás y no ser egoístas.
Así, pueden admirarnos más y cambiar su vida, siguiendo mejor su proyecto de vida. Esto es a lo que yo llamo vivir de dentro hacia fuera, pues cambiamos por dentro para invitar a los demás a que cambien.

Mi mente


Hoy he vuelto a soñar con ella, estaba en clase cuando de repente se abría la puerta y entraban su amiga y ella, ella se acercaba a mi, y volvíamos a dejar zanjados los problemas del pasado, tras esto me he despertado. La verdad es que no sé por que razón mi mente me juega estas malas pasadas haciéndome recordar algo que no quiero.

Dicen que el peor enemigo de una persona es uno mismo, en mi caso es mi mente, que me hace recordar el dolor sentido en el pasado.

martes, 8 de octubre de 2013

El suicidio


Hasta ahora no me parado a pensar acerca de lo que le lleva a la gente a acabar con su vida ellos mismos mediante el suicidio, la gente dice que lo hacen simplemente para llamar la atención, yo digo que lo hacen para llamar la atención, porque tras las palabras “Me voy a suicidar...” hay un grito escondido que dice “Te lo digo a ti porque sé que me vas a ayudar a quitarme esta idea de la cabeza”.

Las mayoría de personas que se suicidan lo hacen pensando que no tienen a nadie que les echará de menos, esas ideas suelen ir precedidas de una discusión familiar en la que esta persona se ha sentido sola y sin poder contar con nadie. Cuando la gente tiene pensado suicidarse piensan que si ellos desaparecen el mundo será un lugar mejor, y eso no es cierto debido a que con su “paz eterna” provocan una “agonía eterna” en las personas cercanas a ella por sentirse inútiles y no haber podido evitar la catástrofe provocando que dichas personas lleguen a un grado de inutilidad del que les costará salir.

Si tienes pensado suicidarte, ten en cuenta que siempre tendrás un amigo que llorará tu perdida, y si no tuvieras a nadie, en España existe el “Teléfono de la esperanza”,una organización que siempre te ayudará a encontrar una solución a tu problema. Dicho número es el 902 500 002, en Murcia la sede es 968 34 34 00.

Cuando pienses que todo está perdido, que no hay ninguna salida a ese problema que te atormenta,sigue estos tres sencillos pasos.
  1. Piensa
  2. Recapacita
  3. Llama a un amigo o al teléfono de la esperanza.

“Aprende a ser como el mar, a veces sube la marea, y otras baja, pero siempre que necesita pasar por un agujero pequeño, lo va abriendo más y más hasta que finalmente lo rompe y pasa a través de él”, es decir, si un problema te sobrepasa, desmígalo y ve solucionando cada una de esas migas.

Esta canción me ayudó mucho en su momento:

 
Y recuerda que puede que tu no quieras suicidarte, pero si puedes ser ese rayo de luz que ilumine a esa persona en su desesperación de soledad.

lunes, 7 de octubre de 2013

Amistades del momento

A veces para que alguien te caiga bien, no se sabe el tiempo que se va a necesitar, podrán ser minutos,horas,días,semanas o incluso años. Pues tan solo han bastado 30 minutos para que alguien me caiga bien, podréis decir que no la conozco mucho, pero lo poco que conozco de ella, ya me basta para saber que esta persona es interesante de conocer.Es gracioso como el tan solo el hecho de que la defendiera de unas personas que le estaban faltando al respeto, ha hecho que comenzáramos a hablar y a conocernos mejor. Además simplemente he sido yo mismo, nada de lo que he dicho no ha sido cierto.

Para todas esas personas que tienen ese miedo al rechazo por ser como son, les digo que ese miedo que tienen es infundado, si a una persona no le llegaras a caer bien, el mundo no se va a derrumbar porque a alguien le caigas mal, hay que aceptar la idea de que por alguna razón siempre vas a caerle mal a alguien, aunque hagas todo lo necesario para evitarlo, es ley de vida.

Sin embargo, con esta persona con la que he estado hablando, casi al minuto ya nos caíamos bien, hemos comparado nuestros gustos musicales, ambos tocábamos el teclado, y hacíamos nuestros pinitos. Pero ésto no es lo importante, lo importante es que la mejor forma de conocer gente es ser tu mismo.

A esta persona que sé que sabe quien es, gracias, no me he reído tanto en mi vida, salvo con aquella persona... Pero esto no es para apenarme, sino alegrarme por haber conocido a una persona con gustos similares.

domingo, 6 de octubre de 2013

Una pequeña clase de psicología


Cuando una persona se ríe mucho, incluso de las cosas más absurdas y estúpidas, muy en lo profundo esa persona está triste.

Cuando una persona duerme demasiado, esa persona se siente sola.

Cuando una persona no llora, a pesar de las circunstancias, esa persona es débil por dentro.

Cuando una persona llora por cosas pequeñas, es de corazón noble.

Cuando alguien te pregunta constantemente sobre tí a pesar de estar ocupado, esa persona REALMENTE te quiere.

Falsas esperanzas


Y entonces llegó ella, sus ojos conseguían que de mis ojos desapareciese toda tristeza y se llenaran de todas las cosas buenas que tiene la vida:amistad,cariño,confianza,buenos ratos y apoyo mutuo. Pero entonces, llegó un día en el que esos ojos que antaño traían paz y alegría, ahora solo traen angustia y tristeza.

Ahora cuando veo a la persona con estos ojos,comienzo a duplicar esos problemas de mi vida que en el pasado desaparecían con su mirada...Hago nuevos amigos, conozco nueva gente,pero todavía en mi interior queda por llenar ese hueco que dejó lo qué se me fue arrebatado de una forma brutal, la esperanza.

Dicen que el tiempo cura las cosas del corazón, pero lo mio además es de la mente y no del corazón, por lo tanto, aunque haya pasado un año, aún me sigo haciendo preguntas acerca de por cual razón me retiró la palabra,¿Fue por algo que hice?,¿Fue por culpa de una tercera persona?,¿O fue simplemente por algo que pensó y la tomó conmigo?

Estas preguntas en un principio no tienen respuesta, aunque,tonto de mi, sigo pensando que llegará un día en el que nos encontraremos en la calle, y en vez de que ella haga como que no me conociera, me pare,comience a hablarme, explicarnos mutuamente lo ocurrido y finalmente, dejar zanjados los problemas del pasado...

jueves, 26 de septiembre de 2013

No pego

No pego en ninguna parte. No pego una.

Es insano tratar de relajarse en el mismo sitio en que se es torturado, entonces en un arranque de lucidez y, viendo que no me iba a dormir, me propuse pasar la vigilia donde todos están despiertos.

Con la buena excusa de ser sábado a la noche, me disfracé de desenfadado y salí a dar una vuelta… a pasear sin rumbo, ver las bandas en vivo de los pubs, mirar a la gente y observar las miles de distintas especies que pueblan la fauna humana. Pensé que era mi oportunidad de ser yo mismo, en contraste con la tarde de hoy en que parecía un padre de familia. Pero la familia es una máscara, cuando uno tiene que describir una familia no se limita a enumerar los integrantes, también hay una serie de relaciones, compromisos y roles que aquí no se dan. Aquí sólo están los integrantes, lo suficiente para que los desconocidos vean avanzar a ese grupo humano y lo llamen familia. Lo suficiente como para que el que padece el más humillante de los abandonos parezca contenido y amado.

Entonces esta noche salí solo. Pero solo con todo su significado, nada de interrumpir la soledad con un "átate esos cordones". Solo es verse solo, cargar con la soledad, mostrar que no hay nadie que lo quiera a uno y vivir, finalmente, que nadie tiene que representar el espectáculo de integrarlo a su núcleo.

Cuando se es ignorado por "las miles de distintas especies que pueblan la fauna humana", se siente que uno no pertenece a cada uno de esos grupos. No pego en ninguno de esos grupos: algunos son muy mayores, otros muy jóvenes, otros de mucho más alto nivel económico, otros de penosa intelectualidad, grupos mixtos, grupos de hombres, grupos de mujeres.

A pesar de sus disimilitudes evidentes, todos los grupos concordaron en dos características: todos lo estaban pasando bien y todos me ignoraban. Entiendo que fue una buena noche de sábado para toda la ciudad y que nadie necesitó de mí para que fuera tan buena. Existir y no existir es indiferente.

Llegué a casa y los demás dormían, miraban tele, chateaban… nadie notó mi ausencia o, al menos, no les fue impedimento para llevar adelante sus rutinas. No existo.

No pego y la realidad no para de pegarme.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Ojos

A esos ojos que enamoran, que por ellos los hombres lloran, que provocan alegrías y tristeza al contemplar tal belleza de armonía de azul y blanco que brillan como si de un zafiro se tratara, esos preciosos ojos que en compañía de su dueña, están tan en armonía que no parecen reales y la gente al verlos piensa que no valen ni dos gales, pero a los que los conocemos, sabemos que son de tal belleza y envergadura, que con el tiempo su brillo siempre perdura.

Tan lejos...

Nunca temió por nada,jamás avergonzada,pero nunca libre,una luz que sanó un corazón roto, con todo lo que podía.Vivió una vida sin fin,miró más allá de lo que otros ven,traté de curar su corazón roto con todo lo que pude. ¿Te quedarás?,¿Te quedarás para siempre?,¿Como puedo vivir sin los que amo?eran preguntas que me hacía.

Lugar y fecha,siempre en mi mente.Tengo tanto que decirte, pero estás tan lejos.Planes de lo que en nuestro futuro se celebra,necias mentiras de envejecer. Parece que somos tan invencibles,la verdad es tan fría.Una canción final,una última petición, un capítulo perfecto enterrado. De vez en cuando,trato de encontrar un lugar en mi mente,donde puedas quedarte, despierto por siempre.


Duerme tranquilo,no tengo miedo,lo que amamos, está justo aquí,conmigo.Conserva un lugar para mi, porque tan pronto como acabe, estaré en mi camino, ¡Para vivir eternamente!

La luz que dejaste aún permanece,pero es tan difícil de mantener.Cuando tengo algo que decirte,y estás tan lejos...


Te amaba, estabas lista, pero...¡El dolor era lo suficientemente fuerte!


Pero te veré, cuando ÉL me deje, tu dolor se ha ido, tus manos están desatadas,


¡Tan lejos!,
y necesito que lo sepas...

jueves, 19 de septiembre de 2013

Oda de los ojos azules

Sobre un marco azabache que es su hermoso pelo negro hay un rostro muy lindo, tiene los ojos azules, de un azul limpio como el del cielo que a mí me gusta contemplarlos porque son igual que los mios. Naricilla respingona, y en las mejillas dos hoyuelos, siempre está sonriendo, y cuando ríe, desprende tanta alegría que quita las penas al mundo entero.

Oda a unos ojos azules

Me aturdes, me desgarras, me confundes...
Clavándome tus azules ojos
y no logro olvidar, pues, mis antojos
cuando en mi ingrato pensamiento tú te hundes.

Nunca he visto unos ojos más austeros,
ni una forma de hablar tan atrevida
que hayan puesto en tal trance a mi vida.
Eres, sin quererlo, lo que quiero.

Soy un adicta a este sufrir constante
a este lucha interna que me aterra
y me duele saber que en estar tierra
tenga que dejar yo de ser tu amante

miércoles, 18 de septiembre de 2013

La vida

Es simple no la compliques... Si no has encontrado la persona indicada pues diviértete con la equivocada, si un día la vida te da la espalda, tócale el culo, si alguien algún día cuestiona tu forma de vivir, no prestes atención y sigue disfrutando de lo que los días te ofrecen; para lograr un objetivo es necesario soñar... Así que no pierdas tiempo, si un día la persona que amas te es infiel y estás pensando en tirarte de una ventana, recuerda que lo que te pusieron fue los cuernos, no alas... y la vida sigue. Y si algún día sientes un gran vacío, pues come porque eso es hambre, vive la vida que es un festival de locos, haz el bien y no mires a quien. Total, nos pasamos la vida esperando que algo pase y lo que pasa es la propia vida.

martes, 10 de septiembre de 2013

Saber vivir

No seas una de esas personas que le temen a todo, que se niegan a todo, que dicen que no le gusta algo, sin antes probarlo, que dicen que no pueden, sin antes intentarlo, que se niegan a amar, porque puede doler, que no quieren sentir amor o cariño a nadie, por miedo a perderle, eso no es decir que sabes vivir, si te niegas a sentir, si te niegas a probar, si te niegas a amar, si te prohíbes todo, si cierras los ojos en lugar de abrirlos para poder ver mejor lo que sucede a tu alrededor, ¿Como te puedes atrever a decir que sabes vivir, si eres un/a cobarde más que no se atreve a nada, por perder lo que cree que sabe o tiene seguro? Este mundo solo lo conocerás de verdad, cuando borres el miedo de tu vocabulario, solo cuando corras riesgos y pongas de tu parte, sabrás de que te hablo y sentirás que de verdad, sabes vivir....

lunes, 9 de septiembre de 2013

La historia de Mario

Se llamaba Mario,24 años, una de las mejores personas que conocí, hasta que llego la depresión y se llevó su sonrisa y finalmente, su vida… Una maravillosa persona, que se portó como un hermano, que hizo cosas que jamás olvidaré y que me siento culpable de no haber podido hacer nada para ayudarle a ver lo maravilloso que era vivir… Se llamaba Mario, una gran persona, que el mundo ha perdido y que a los pocos que lo conocimos de verdad, nos afecta brutalmente… Somos pocos los que podemos decir que éramos sus amigos, porque muchas otras personas, simplemente, no se molestaron en conocerle, solo se dedicaron a juzgarle, como hace aquella gente vacía con muchos de nosotros y al no tener nada interesante en su vida, hablan de nosotros para compensar su existencia y hablan como si de dioses se tratara…Mucha gente no le conoció y aunque no lo hayan conocido, el hizo mucho y ayudo a alguien que vosotros conocéis, me ayudo a que yo sea, la persona que soy, aquel que escribe un post cada día, cada tarde y cada noche, alguien que hace meses estaba hundido, deprimido por una súper decepción y que gracias a él, no caí y como podéis haber visto a lo largo de este tiempo, nunca dejé de escribir, porque sabía que tenía buenos amigos, que me ayudaron a salir de esa maldita depresión… Al final salí, porque quise hacerlo, , porque pensé en aquellas personas que me apoyaban y que estaban jodidas viendo que lo pasaba mal, lo hice por todos ellos y por mí, como todos tenéis que hacer… Debéis evitar que la depresión, pueda con vosotros, es una obligación que tenéis para con vosotros mismos, si permites que esta avance, acabara contigo, con tu entorno, con lo que te ha costado tanto tener, así que, pide ayuda, no te quedes callado, haz lo que tengas que hacer, pero no pienses jamás que estas solo, porque créeme, hasta la persona que puede parecer más lejana, puede ser tu mejor amigo a la espera de ver que la necesites… Buenas noches, que descanséis…

sábado, 7 de septiembre de 2013

El poder de la amistad

Al igual que hay personas que son fuertes para soportar algunas penas, hay personas que tardan más en superarlos o incluso quedarse estancados por o poder ver la salida a ese problema. Ahí, es cuando entran en acción los verdaderos amigos,puesto que aunque no les den la solución, empujan o iluminan en su camino para hallar la solución

Podrán tardar días, semanas e incluso meses, pero saben que si tienen a esa persona a su lado, lograrán salir del bache que en su momento les pareció imposible de saltar y ahora lo ven como un pequeño grano de arena que una simple brisa de aire caliente, que es la ayuda de esa persona, logra arrastrar y deje de erosionar la fortaleza del que está sufriendo. Porque un amigo que no está en las malas, de nada te servirá en las buenas.

lunes, 29 de julio de 2013

Amor tardío

Tardíamente, en el jardín sombrío,
tardíamente entró una mariposa,
transfigurando en alba milagrosa
el deprimente anochecer de estío.

Y, sedienta de miel y de rocío,
tardíamente en el rosal se posa,
pues ya se deshojó la última rosa
con la primera ráfaga de frío.

Y yo, que voy andando hacia el poniente,
siento llegar maravillosamente,
como esa mariposa, una ilusión;

pero en mi otoño de melancolía,
mariposa de amor, al fin del día,
qué tarde llegas a mi corazón...

martes, 23 de julio de 2013

El verdadero camino

Si no te sale ardiendo de lo más profundo de ti,
a pesar de todo, no lo hagas.

A no ser que salga espontáneamente de tu corazón,de tu mente,de tu boca,de tus entrañas,
no lo hagas.

Si lo haces por dinero o por fama,
no lo hagas.

Si lo haces para llevarte mujeres a la cama,
no lo hagas.

Si te cansa solo pensar en hacerlo,
no lo hagas.

Si estás pensando en escribir como cualquier otro,
olvídalo.

Si tienes que esperar a que salga rugiendo de ti,espera pacientemente,
pero si nunca llegara a rugir, haz otra cosa.

Si primero tienes que leerlo a tu esposa, a tu novio, a tu novia,a tus padres o a cualquiera,
no estás preparado.

No seas pesado, aburrido, pretencioso, no te consumas en el amor propio,
no lo hagas.

A no ser que salga de tu alma como un cohete,
no lo hagas.

A no ser que el sol que está dentro de ti esté quemando tus tripas,
no lo hagas.

Cuando sea verdaderamente el momento,si has sido elegido,sucederá por si solo,
y seguirá sucediendo hasta que mueras o hasta que muera en ti.


No hay otro camino...ni nunca lo hubo...

jueves, 18 de julio de 2013

Mi nueva vida



Un nuevo capitulo de mi vida creo haber empezado, he dejado las penas atrás y con una gran sonrisa me enfrento al mundo actual, sigo sin encontrar el amor correspondido, pero eso es algo que en este momento no le doy importancia, porque como bien le digo a mis amigos:”Tiempo al tiempo”, que todo con el tiempo llegará. Muchos dirán que todavía me queda un largo trecho por caminar, y demás cosas.

Sé que todavía no he caminado lo suficiente como para poder decir de haber salido del bache, pero ahora me lo tomo con calma y sosiego, que las prisas nunca son buenas, y en esto de la vida siempre es preferible que pase lenta y sin atascos que rápida y con choques. Como bien decía Machado:”Se hace camino al andar”. Siempre está bien andar hacía adelante, pero siempre mirando hacía atrás, no solo para aprender de nuestros errores, sino también para darse cuenta de todo el trayecto andado y que lo hemos logrado pasar.

En este camino que es la vida, te encontrarás compañeros de viaje de todo tipo, personas que se esforzarán por retrasarte de tu objetivo, y personas que no solo te darán su apoyo, sino que también te darán ese pequeño empujoncillo que te ayuda a no caer en el cansancio de la vida.

viernes, 12 de julio de 2013

El camino de la felicidad humana

El camino al éxito no basta con decir:”Si hubiera elegido el otro camino...”, “Si no hubiera hecho esto...”. El camino al éxito se consigue cayendo en varios errores y saber levantarse para seguir hacia delante, siempre mirando en los errores del pasado para no volver a cometerlos, y lograr al fin , algo que nos sepa dulce, para endulzar algo nuestras amargas o saladas vidas en las que siempre o casi siempre hemos logrado nuestros objetivos por nosotros mismos, pero siempre dejándonos ayudar en su justa medida por nuestros amigos o personas cercanas a nosotros, y ver esa luz al final del túnel que es la vida.

Para ser felices o aparentarlo, hay que saber comportarse como el viento que al encontrarse un obstáculo, no para, sino que en vez de eso, rodea el problema y prosigue con su camino, a veces, ese obstáculo será de proporciones gigantescas y no podremos rodearlo, en este caso, es cuando más necesitarás a estas personas que sabes que estarán a tu lado cuando les necesites, alzándote una mano, no solo para lograr tu objetivo sino para también apoyarte en ellos en caso de que desfallecieras del esfuerzo tan grande que ha sido para ti sobrepasarlo y seguir adelante por el camino que es tu vida.

La vida de sueños está hecha, si nunca en la vida has tenido sueños o aspiraciones, jamás lograrás seguir adelante, también has de saber que nunca tus sueños o aspiraciones han de ser demasiado exigentes, porque como dije antes, es mejor ir poco a poco a pasar de 0 a 100 en menos de 3 segundos, porque

“El que mucho abarca, poco aprieta”


Este dicho o refrán me lo ha dicho mi abuelo, como método para que me diera cuenta de que no por mucho ponerme metas difíciles llegaré antes a lograrlas. Lo último que se ha de perder, ha de ser la esperanza, una esperanza por seguir adelante aunque el camino esté lleno de piedras y guijarros que al caer nos hieran, sin nosotros poder hacer nada más que intentar curar esos rasguños que nos provocan ralentizar nuestras acciones hasta incluso darlas por perdidos nosotros, no desfallezcas en tus sueños, y al menos lograrás tener más confianza en ti, que será lo que en el futuro te ayude a poder seguir adelante, sin que nada ni nadie logre derrotarte en tu voluntad.

miércoles, 3 de julio de 2013

Las ventajas de ser un ser invisible para la sociedad

“Una vez en una hoja amarilla de papel con rayas verdes
escribió un poema
Y lo llamó “Chops"
porque así se llamaba su perro
Y de eso se trataba todo
Y su profesor le puso un sobresaliente y una estrella dorada
Y su madre lo colgó en la puerta de la cocina
y se lo leyó a sus tías
Ese fue el año en el que el Padre Tracy
llevó a todos los niños a zoo
Y les dejó cantar en el autobús
Y su hermana pequeña nació
con las uñas de los pies diminutas y sin pelo
Y su madre y su padre se besaban mucho
Y la niña de la vuelta de la esquina le envió una
tarjeta de San Valentín firmada con una fila de X
y él tuvo que preguntarle a su padre qué significaban las X
Y su padre siempre lo arropaba en la cama por la noche
Y siempre estaba ahí para hacerloUna vez en una hoja blanca de papel con rayas azules
escribió un poema
Y lo llamó “Otoño"
porque así se llamaba la estación
Y de eso trataba todo
Y su profesor le puso un sobresaliente
y le pidió que escribiera con mas claridad
Y su madre nunca lo colgó en la puerta de la cocina
porque estaba recién pintada
Y los niños le dijeron
que el Padre Tracy fumaba puros
Y dejaba colillas en los bancos de la iglesia
Y a veces las quemaduras hacían agujeros
Ese fue el año en que a su hermana le pusieron gafas
con cristales gruesos y montura negra
Y la niña de la vuelta de la esquina se rió
cuando él le pidió que fuera a ver a Papá Noel
Y los niños le dijeron por qué
su madre y su padre se besaban mucho
Y su padre nunca lo arropaba en la cama por la noche
Y su padre se enfadó
cuando se lo pidió llorandoUna vez en un papel arrancado de su cuaderno
escribió un poema
Y lo llamó “Inocencia: una duda"
porque esa duda tenía sobre su chica
Y de eso trataba todo
Y su profesor le puso un sobresaliente
y lo miró fijamente de forma extraña
Y su madre nunca lo colgó en la puerta de la cocina
porque él nunca se lo enseñó
Ese fue el año en el que murió el Padre Tracy
Y olvidó cómo
era el final del credo
Y sorprendió a su hermana
enrollándose con uno en el porche trasero
Y su madre y su padre nunca se besaban
ni siquiera se hablaban
Y la chica de la vuelta de la esquina
llevaba demasiado maquillaje
Que le hacía toser cuando la besaba
pero la besaba de todas formas
porque tenía que hacerlo
Y a las tres de la madrugada se metió el mismo en la cama
mientras su padre roncaba profundamentePor eso en el dorso de una bolsa de papel marrón
intentó escribir otro poema
Y lo llamó “Absolutamente nada"
Porque de eso trataba todo en realidad
Y se dio a si mismo un sobresaliente
y un corte en cada una de sus muñecas
Y lo colgó en la puerta del baño
porque esta vez no creyó
que pudiera llegar a la cocina.”

miércoles, 12 de junio de 2013

Tarde

Tarde.
Más tarde.
Mucho más tarde de la hora convenida sonó el despertador aquella mañana y el Hombre saltó de la cama como si mil erizos formasen parte de aquel colchón duro y deforme. Intentó manipular el aparato buscando alguna respuesta, pero estaba claro que el problema era la tienda de asiáticos donde lo había comprado.
Delante del espejo se terminó de secar la cara, se peinó con las manos e imaginó la tensa cara que le esperaba al otro lado de la mesa del bar donde había quedado. Después de desayunar café quemado recién hecho, salió de casa.

Las calles estaban repletas de gente que iba de un lado a otro a velocidades que el Hombre no conocía. Intentaba acoplarse al paso de los demás, pero recibía empujones y pisotones de todos lados. Por fin, la marabunta se detuvo ante el paso de cebra que le impedía el paso y el Hombre pudo respirar unos instantes.
Verde.
La gente comenzó a andar de nuevo prácticamente al mismo tiempo, cualquiera diría que se trataba de un ejército de autómatas y, justo cuando el Hombre dio el primer paso para cruzar la calle, el semáforo le hizo esperar de nuevo.

Después de correr como nunca lo había hecho, llegó a su cita. Entró en el establecimiento absolutamente colapsado de gente e intentó distinguir el pelo rubio de su chica. Nada. Miró a un lado y a otro y apartó a algunas personas que interrumpían su desesperada lucha por ampliar su campo visual. Tampoco.
“¿Realmente había llegado tan tarde como para que ella se hubiese visto obligada a irse?”

Se acercó a la barra y preguntó al primer camarero que pasó delante de él, pero el pobre empleado estaba tan angustiado atendiendo las peticiones de los clientes que no escuchó ni una sola palabra del Hombre. Entonces, esquivó las absorbentes corrientes de gente y fue directamente al señor de bigote canoso y enorme panza que se encontraba frente a la caja registradora.

- ¡Disculpe! ¡¿Ha visto a una chica rubia que estaba esperando a alguien?!
Preguntó el Hombre.
- ¡¿Cómo?!
El alboroto del bar era ensordecedor.
- ¡¿Que si ha visto a una chica rubia...
- ¡Ah! ¡Sí, sí! ¡Pero, se fue hace dos horas!
- ¡Eso es imposible! ¡Había quedado con ella a las 11:00 y son las 11:30!
- ¡Lo siento! ¡Pero debe tener el reloj atrasado, porque son las 14:00!
- ¡¿Qué?!
- ¡Las 14:00! ¡Son las 14:00! ¡Y ahora apártese si no va a pagar ningún menú!

El Hombre se quedó mirando fijamente el reloj que colgaba de la pared. Confuso, comprobó nuevamente la hora en su móvil esperando que le diese la razón y que todo el mundo se hubiese vuelto loco a la vez, pero no. Eran las 14:00 y no entendía cómo habían pasado dos horas y media de un plumazo. Todavía aturdido, salió del local y, a través de los cristales de la calle, miró perplejo como toda aquella clientela ávida de pollo frito con patatas disfrutaba de su descanso para comer.
“¿Cuánto tiempo había pasado desde que salió de su casa?”

Frenazo de ruedas y un golpe seco.
Inmediatamente, se formó un círculo de gente en torno a un cuerpo tendido en mitad de la calle que impidió al Hombre ver claramente a la víctima. La calle quedó cortada al tránsito de vehículos de forma improvisada, mientras varias personas se ofrecían para cumplir el papel de ambulancia. El Hombre se deslizaba entre la multitud avanzando para ver mejor lo que había ocurrido y, de paso, ofrecer ayuda, pero cuando llegó al centro del siniestro, un coche salió a contrarreloj hacia el hospital.
Por un momento, el Hombre se asustó ante el horrible pensamiento de que la persona atropellada hubiese sido su chica, que le hubiese estado esperando en el otro lado de la calle y que, al verle, hubiese cruzado sin mirar a ambos lados. Rápidamente, llegó a la otra acera, marcó en el móvil su número y, mientras se sumaban los tonos, no cesó de mirar en todas direcciones buscando la rubia melena.

- ¿Sí?
Contestaron.
- Hola… ¿Quién eres?
- Soy su compañera de piso. Se ha dejado el móvil en casa.
- ¿Pero dónde está…
- Está en el hospital.
- ¿El hospital? ¿Por qué?

El móvil dio la última bocanada de batería y se apagó. Intentó rescatar unos minutos de aquel estúpido aparato encendiéndolo varias veces, pero fue imposible.
Asustado y extrañado por la noticia, trató de encontrar un taxi que le llevase a urgencias, sin embargo la curiosidad de la gente por el accidente y un conductor arrepentido tirado en el capó de su coche junto con dos coches de policía atravesados en la calle que cortaban cualquier tipo de circulación, le obligó a tomar la determinación de echar a correr.

Las plantas de los pies ya empezaban a doler y la respiración se había pasado de rosca hacía dos esquinas. Sin embargo, su pecho tiraba y tiraba de él convenciéndole de que la siguiente calle sería la última y la siguiente, la última y la siguiente, la última. ¡Necesitaba saber si le había pasado algo! ¡Necesitaba saber porqué estaba en el hospital!

El mostrador de la sala de espera de urgencias estaba vacío. Tan solo un señor de aspecto desaliñado roncando en una esquina rompía el silencio y crispaba todavía más los nervios del Hombre.
Esperó unos minutos, pero ese tiempo se hacía cada vez más eterno y cada movimiento de las manecillas del reloj se convertía en un nuevo esfuerzo por mantenerse inalterable.
Insoportable.

-¡¿Hola?!
Gritó el Hombre.
- ¡¿Hay alguien?!
Miró a través del largo pasillo aglutinado de innumerables habitaciones.
- ¡¿Hola?!
Volvió a gritar.
En ese momento, cruzó la sala un médico apurado por alguna urgencia.
- Perdone. ¿Me puede atender un momento?
- Lo siento. Ahora no puedo. Tendrá que esperar a mi compañera del mostrador.
Y desapareció escaleras arriba.
- ¡No puedo esperar! ¡No tengo tiempo!

De pronto, la desesperación le empujó a romper cualquier protocolo hospitalario y entró en el mostrador. El listado de pacientes recientes estaba sobre la mesa. Se tuvo que tranquilizar respirando profundamente varias veces antes de empezar a buscar un nombre. El nombre de ella.
¡La relación de pacientes era enorme! ¡Ocupaba diecisiete páginas! ¡Se podría volver loco buscando un nombre! Por suerte, estaban ordenados alfabéticamente y el nombre que buscaba empezaba por “A”, por lo tanto no le llevaría mucho tiempo. Utilizó su dedo índice como ayudante y repasó toda la primera letra. Ese nombre no estaba, sin embargo algo llamó su atención. Tal vez, fuese casualidad o el implacable destino, pero tanto el nombre de ella como el del Hombre empezaban con esa misma letra.
Dilatación de pupilas.
Nunca habría encontrado el nombre de la chica porque no era ella la que había ingresado en el hospital ese día, ¡sino él!
“¡No puede ser! ¡Acabo de llegar! ¡No estoy enfermo! ¡No estoy en una habitación de hospital! ¡Estoy aquí! ¡Ahora mismo!”
Al lado del nombre figuraba el número de la habitación.

Los pasos apresurados del Hombre resonaban por el interminable pasillo. A la izquierda los números impares, a la derecha los pares.
Cuando encontró su supuesta habitación, se detuvo un instante con una sensación de miedo y alegría. Miedo, por no saber qué podía encontrar allí dentro y alegría, por poner fin a aquella pesadilla o lo que fuese.
El Hombre entró en la habitación 124.

Nadie.
Solo una cama vacía, un par de sillas y una televisión apagada.
Había poca luz y el Hombre se acercó a la ventana para levantar la persiana.
Nada tenía sentido. “¿Por qué había llegado tan tarde al bar?” “¿Por qué su nombre estaba en el listado de ingresos?”. ¡Su nombre! ¡Otra vez su nombre!
Sudor frío y colapso mental.
Cuando entró en la habitación, todo estaba demasiado oscuro para verlo, sin embargo ahora su nombre no figuraba en una lista, sino que formaba parte de una corona de flores.

Al salir corriendo del hospital le pareció oír a alguien decir: “¡Eh! ¿Usted?”.  Intentó reanimar su móvil para llamar a su chica, pero fue imposible. La rabia hizo que estrellase el aparato contra el suelo. Tenía que averiguar lo que estaba pasando y solo había una forma.
Por suerte, delante de la puerta de urgencias siempre permanecían atentos un enjambre de taxistas ansiosos de carne fresca.

El sudoroso taxista no paraba de secarse la frente y el cuello mientras conducía a ritmo de réquiem.
-¿Al cementerio a estas horas? Un poco tarde, ¿no?
Dijo el taxista.
Efectivamente, el sol se estaba poniendo.

“Qué rápido pasa todo en la vida” pensó el Hombre mientras miraba por la ventanilla. “Naces en un momento y mueres en un segundo. Te levantas por la mañana temprano y a la vuelta de la esquina ya es de noche. Llegas tarde a una cita y todo se complica”.


Cuando llegaron al cementerio ya era noche cerrada y la puerta de la verja impedía el paso con un candado. El Hombre ordenó al taxi que se marchase a la vez que las primeras gotas de lluvia empezaban a caer sobre su cara.

Con los bajos del pantalón embarrados, buscó una parte del muro que fuese más baja, por lo tanto, más accesible. No la encontró, pero un árbol que había crecido cara a cara con los ladrillos, era la escalera perfecta que necesitaba en ese momento.
Trepó por el tronco y se arrastró entre las ramas mojadas hasta que pudo hacer pie encima del muro. Aquella barrera era lo suficientemente alta como para saltar al suelo y partirse las piernas, así que, se descolgó poco a poco resbalando por la pared hasta que, finalmente, saltó dentro del recinto que daba cobijo a los restos de cientos de personas.

Andando entre las tumbas daba la sensación de estar atravesando un túnel del tiempo. Cada fecha de nacimiento y defunción le trasportaba a una época diferente y el Hombre, como buen cinéfilo, recordaba títulos para tranquilizarse. Años treinta: “El doctor Frankenstein”; años cuarenta: “Qué bello es vivir”; años cincuenta: “El séptimo sello”; años sesenta: “Psicosis”. Pero, en los años setenta el Hombre se detuvo. Comprobó que la siguiente fila de lápidas pertenecía a los años ochenta y comprendió que todos los ataúdes estaban dispuestos cronológicamente. En ese caso, si seguía adelante llegaría a los entierros que se habían hecho ese mismo día. Llegaría a lo que, posiblemente, era su tumba.
Cada paso que daba era más doloroso que el anterior.
Mientras se hundía en los fangosos vientres de los charcos, escuchaba cantar a los grillos con el imparable susurro del viento. Imaginaba que los difuntos se elevaban por encima de sus cajas bailando una especie de danza macabra. Un ritual hacia el matadero.
Cuando llegó al final de su camino la visión se esfumó rápidamente. Necesitaba toda su concentración, nada de grillos, viento y fantasmas. No había demasiadas lápidas nuevas, así que, sería algo rápido e indoloro.
Tras haber descartado varios epitafios, su sangre, congelada minutos antes, empezó a fluir de nuevo regalando un momento de esperanza.
- ¡Se han equivocado! ¡Se han equivocado!
Exclamó de alegría. Pero, esa alegría duró poco.
De pronto, apareció delante de él la última tumba. Una tumba con una lápida recién puesta y un epitafio inacabado. Por suerte o por desgracia, el nombre estaba escrito. Ese nombre que empezaba por “A”.

Sensación de ahogo.

Un grito sordo rasgó su garganta y entre llantos arremetió contra la lápida dándole patadas. Intentó arrancar aquel trozo de piedra de la mismísima tierra con sus propias manos y, como último recurso, empujado por la ira y la desesperación, borró su nombre a base de pedradas mientras gritaba:
-¡No estoy muerto! ¿¡Por qué me enterráis?! ¡Todavía no estoy muerto!

Ahora, el cementerio quedaba muy lejos mientras el Hombre caminaba hacia su casa por el medio de la calle. La lluvia había cesado y el frío de la madrugada hizo acto de presencia.

Dentro de su cabeza no existía ninguna respuesta o experiencia que respondiese de forma coherente a los hechos ocurridos. Cualquier persona se puede quedar dormida o puede llegar tarde a algún lugar, pero nadie tarda dos horas en cruzar cuatro calles. Nadie ingresa en un hospital sin estar presente. Nadie muere sin morir.
Los recuerdos de aquel día se amontonaban en el trastero de la memoria de forma desordenada y lo único que hilaba todos los acontecimientos era el tiempo.
“Tarde. Más tarde. Mucho más tarde de la hora convenida sonó el despertador aquella mañana”.
“¿Había llegado con retraso a todos los momentos que iba a vivir ese día?”
Esa pregunta era la única respuesta.

Cuando entró en casa fue directamente a la cocina a por un vaso de agua. No había comido absolutamente nada en todo el día, sin embargo solo tenía sed. Llenó el vaso directamente del grifo y, mientras se dirigía al salón, pensó que si ya había muerto y seguía vivo, en algún momento no muy lejano moriría.

Se sentó en el sofá y dio un pequeño trago.
El cansancio comenzó a llamar a las puertas de sus ojos.
Otro trago.
La respiración se ralentizó involuntariamente.
Último trago.
El Hombre vio a través de la ventana el amanecer que daba paso al nuevo día, y murió en el salón de su casa.
Por la mañana.
Temprano.