lunes, 4 de marzo de 2013

El camino de la vida

Nunca tuve la intención, nunca cruzaría mis pensamientos,tal vez si, apenas recuerdo. A la deriva en el mar, mi barco se vio inmerso en la niebla,que pronto sería una tormenta. Me sentía inseguro, me agarré al remo con todas mis fuerzas y lo metí en el agua que parecía una lava espesa. Sin ninguna ayuda de visión, iba directamente hacia mi juicio.Al poco tiempo, el flujo de agua se congeló y el impulso de la barca se detuvo. Al no poder utilizar mis sentidos, soy vulnerable ante cualquier ataque. Me quedé helado.
Algo no iba bien en ese momento, mi sangre hervía en el miedo bajo la luz de la luna apenas iluminada. Mis sentidos fueron robados frente a mi y ahora tan solo soy un títere manipulado. Fue el momento más oscuro, la hora más oscura de mi vida y yo no podía hacer nada al respecto.
Lamento lo que yo era, pero no antes de saber lo que va a ser de mi, por lo que no voy a renunciar.

Me imagino lo que soy, el sentimiento que persiste en mi interior, conteniendo cada aliento. Una vida como bien se sabe, no es tenerlo todo, sino tener algunas cosas importantes para uno mismo. Tal vez no lo había experimentado todavía. Los caudales de los ríos, el levantamiento de las montañas y la rotación de la tierra, pero ¿La humanidad siempre escucha y presta atención a su entorno? Aprender a observar,aprender a dar y recibir, pero nunca sentirse inmerso en un acto que detone una bomba dentro de ti.

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