domingo, 21 de abril de 2013

Falsos asesinos y culpables libres. Capítulo 1


Una leve luz entró por la ventana, pude diferenciar lo que parecía ser un espejo, no sabía donde estaba, lo único que recordaba es que el día anterior había discutido con mi madre acerca de mis últimas notas, porque ella decía que debía de esforzarme un poco más. Estuve diez o quince minutos acostumbrándome a la poca luz que entraba en lo que parecía ser una celda de prisión con una puerta de metal macizo, cada cierto tiempo solía escuchar unos pasos que iban de un lado a otro,al otro lado de la puerta.

Pasaron varias horas hasta que una persona se paró frente a la puerta de mi celda, lo sé porque bajo la puerta entraba un pequeño resquicio de luz y podía ver la sombra por debajo de ella, introdujo la llave para abrirla, y entró, era un hombre de unos veinticinco años, tez blanquecina, pelos negros y por lo que parecía, tenía los ojos de un color claro porque reflejaban la luz del sol.

-Hola María, soy Martín,tu abogado de oficio-dijo él como si fuera la primera vez que lo dijera-
-¿De que se me acusa? ¿Por qué estoy aquí?-dije muy angustiada-
-Por lo que parece ser, estás acusada por el homicidio de tu madre-me dijo Martín muy seriamente mirándome a los ojos.-

Cuando me dijo eso, comencé a llorar, lo último que había hecho con mi madre fue discutir con ella, y ahora no podría disculparme por todo lo que le había dicho, me seque las lágrimas amargas que caian de mis llorosos ojos y le respondí:

-Yo jamás haría eso, era mi madre, le quería muchísimo.-Dije entre lágrimas
-Se han encontrado huellas tuyas en el cuchillo que la policía piensa que fue el arma homicida.-Dijo mientras sacaba un paquete de folios de su maletín.

Mientras él preparaba sus cosas me puse a intentar recordar lo que había hecho ayer, donde había ido, con quien había estado, pero no conseguía recordar nada, me sequé el sudor de la frente y del cuello, cuando me di cuenta de que tenía un corte en la frente, ¿Como me lo habría hecho?, no me dio tiempo a pensarlo más porque Martín ya había terminado de preparar sus papeles y comenzariamos a hablar del juicio en breve, y debía de estar atenta a todo lo que me decía.La mirada de Martín lo decía todo.

Bueno, ha llegado el momento, acércate María y te contaré lo que parece ser que ocurrió ayer en tu casa-dijo Martín aclarándose la garganta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario