martes, 21 de mayo de 2013

La carretera

La vida de cada persona es como una carretera que tiene un origen y un final, como bien se sabe, no siempre la carretera es lisa y sin bache alguno, a veces esa carretera tiene empinadas pendientes y rampas con una pendiente de 60 grados, por lo que la persona que la recorre, cae rodando  sin freno hasta llegar a una zona llana y extensa, durante el trayecto le lloverá, tronará, fuertes vientos le empujarán hacia atrás, debe de seguir por él, o jamás logrará salir de ellos.

Los baches que encontrarás en el camino serán grandes y difíciles de superar, pero con la voluntad, podrás superarlos, o simples rocas del tamaño de pelotas de golf, que solo te harán caer al suelo y te tendrás que levantar

Hallarás grandes bestias que irán haciendo mella en ese animo y lograrán que te desesperes, pero aunque cualquier rastro de esperanza desapareciera de tus ojos, has de seguir adelante o las bestias te alcanzarán y ya no te dejarán marcharte.

Durante el camino, encontrarás lugares en los que pararte a descansar y reponer fuerzas, hallando lugares magníficos en los que la paz recorre todos recónditos rincones de ese remanso de paz.


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